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¿Qué es y síntomas de la fiebre de Lassa?

¿Qué es y síntomas de la fiebre de Lassa?

  • 16 de junio de 2020

La fiebre de Lassa es una enfermedad hemorrágica viral aguda causada por el virus de Lassa. Se transmitir a los humanos a través de ratas multimammate. La mayoría de los casos ocurren en comunidades rurales donde las poblaciones de ratas son altas y las condiciones de higiene son malas.

La fiebre de Lassa es endémica en África occidental. El CDC (Centro para el Control de Enfermedades) en Estados Unidos se estima que la enfermedad afecta a entre 100.000 y 300.000 personas cada año, con hasta 5.000 muertes. La mayoría de los casos nunca se confirman debido a la falta de pruebas de diagnóstico rápido.

Esta fiebre hemorrágica es endémica (una enfermedad persistente en una región) en los países de África occidental:

  • Nigeria
  • Guinea
  • Liberia
  • Sierra Leona

Este virus se transmite a los humanos a través del contacto con la orina o el excremento de roedores, más particularmente un roedor Mastomys conocido como rata de ubres múltiples.

El 80% de las personas infectadas son asintomáticas (sin síntomas), lo que dificulta la detección de la enfermedad en una etapa temprana. El 20% de los infectados se ven gravemente afectados en el hígado, el bazo y los riñones.

También debe notarse que la fiebre hemorrágica de Lassa es la fiebre hemorrágica más frecuentemente reportada en los países del Norte. De hecho, se han identificado más de veinte casos desde 1969.

Los humanos pueden contraer el virus si entran en contacto con la orina o las heces de roedores infectados. La transmisión de persona a persona también es posible, a través del contacto con los fluidos corporales de una persona infectada.

Los síntomas generalmente aparecen de 6 a 21 días después del contacto inicial con la transmisión. Pueden incluir: fiebre, vómitos, diarrea, hinchazón de la cara y hemorragias nasales. En casos severos y no tratados, los pacientes pueden comenzar a sangrar por la boca o la nariz y sus pulmones pueden llenarse de líquido.

No existe una vacuna para prevenir la fiebre de Lassa, pero el tratamiento sintomático mejora las posibilidades de supervivencia del paciente. La OMS dice que el medicamento antiviral Ribavirin ha demostrado ser un tratamiento efectivo si se administra temprano en el curso de la enfermedad.

Existen varias medidas preventivas para las personas que viven o visitan áreas donde la fiebre de Lassa es endémica pueden tomarse para protegerse. Esto incluye: practicar buenas medidas de higiene, como lavarse las manos regularmente, limpiar y cocinar alimentos, y verificar las poblaciones locales de roedores. Durante una epidemia, es importante evitar el contacto con la sangre u otros fluidos corporales de personas enfermas, especialmente aquellas con síntomas de fiebre de Lassa. El personal de los establecimientos de salud siempre debe aplicar medidas estándar de prevención y control de infecciones.

Síntomas

El período de incubación de la fiebre hemorrágica varía de 2 a 21 días. En el 80% de los casos, la enfermedad es asintomática. Cuando la enfermedad es sintomática, los signos clínicos son progresivos y son los siguientes:

  • Fiebre
  • Vómitos
  • Náusea
  • Dolores abdominales
  • Dolor de cabeza
  • Mialgia (dolor muscular)
  • Artralgia (dolor en las articulaciones)

En casos severos, los síntomas empeoran:

  • Edema
  • Signos hemorrágicos (nasales, bucales, vaginales o digestivos)
  • Derrames pericárdicos y pleurales (acumulación de líquido en el pericardio, pared que protege el corazón)
  • Encefalitis (más rara)

En una etapa tardía, los síntomas son los siguientes:

  • Convulsiones
  • Temblores
  • Desorientación
  • Todo esto puede conducir a un coma.

El 25% de los pacientes que sobreviven a la fiebre de Lassa padecen sordera unilateral o bilateral, que puede ser temporal o permanente. Durante la convalecencia, se observa pérdida de cabello transitoria.

Con respecto a la mujer embarazada, es una enfermedad muy grave que conduce, en el 95% de los casos, a la muerte de la mujer y / o el feto durante el tercer trimestre del embarazo.

Tratamiento y vacunas

Si la enfermedad se diagnostica en una etapa temprana, la terapia antiviral con ribavirina parece ser efectiva. Desafortunadamente, la ribavirina a menudo se prescribe demasiado tarde debido a la complejidad del diagnóstico de esta enfermedad.

No hay vacuna disponible hasta la fecha para proteger a las poblaciones en riesgo de fiebre de Lassa.

Según el Instituto Pasteur, se están realizando investigaciones para establecer una vacuna contra esta enfermedad. Los ensayos con primates hasta la fecha son concluyentes.