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¿Por qué las agencias de calificación no saben si el Glifosato es cancerígeno?

¿Por qué las agencias de calificación no saben si el Glifosato es cancerígeno?

  • 20 de mayo de 2019

La Agencia Internacional para la Investigación del Cáncer y las agencias europeas no están de acuerdo de si el glifosato causa cáncer.

El pasado jueves se publicaron los resultados de un estudio realizado por la Oficina Parlamentaria para la Evaluación de Opciones Científicas y Tecnológicas (OPECST) sobre el glifosato. El propósito de este informe no es saber si el glifosato es o no peligroso para la salud, sino mostrar las razones por las que distintas organizaciones discrepan.

Dos tipos de agencias y dos métodos.

Por lo tanto, el estudio explica por qué hay posiciones diferentes sobre el glifosato entre la Agencia Internacional para la Investigación del Cáncer (IARC), una agencia de la OMS que clasificó el herbicida en 2015 como un probable carcinógeno, y la mayoría de las agencias europeas que aseguran que no existe un vínculo entre el glifosato y el cáncer.

Según este informe, estos organismos no trabajan sobre las mismas fuentes y no interpretan la información de la misma manera. El informe concluye finalmente que la EFSA (Autoridad Europea de Seguridad Alimentaria) parece necesitar más pruebas que la IARC para vincular el glifosato con el cáncer.

Hay dos tipos de agencias y dos métodos de evaluación, y esa es la causa principal de que no se llegue a un acuerdo. IARC analiza si un producto, ya sea glifosato o carne roja, es peligroso en sí mismo. Los investigadores que conforman estos paneles no deben tener ningún vínculo con la industria y esta agencia simplemente debe observar los estudios científicos publicados.

¿Agencias europeas menos independientes?

Enfrente están las agencias reguladoras, como EFSA, la agencia europea. Su misión es determinar si un producto puede ser puesto en el mercado y bajo qué condiciones. Se basan principalmente en información aportada por el fabricante. Suelen ser estudios muy avanzados pero hasta hace poco no se hacían públicos y son pagados por el mismo fabricante.

El informe parlamentario ofrece soluciones para que las agencias reguladoras sean más independientes.