• Salud y farmacias
cufarmacias
El té de ayahuasca, un alucinógeno del Amazonas, estimula la formación de neuronas

El té de ayahuasca, un alucinógeno del Amazonas, estimula la formación de neuronas

  • 11 de noviembre de 2020

El té de ayahuasca, una infusión que los nativos del Amazonas han utilizado durante siglos con fines chamánicos y alucinógenos, estimula la formación de neuronas y otros tipos de células cerebrales. El estudio sugiere que podría conducir a una nueva terapia para pacientes con trastornos psiquiátricos o enfermedades neurodegenerativas según lo publicado en Translational Psychiatry.

Los investigadores, realizando experimentos en animales, se dieron cuenta de que la infusión de las hojas de esta planta, además de facilitar la formación de células neurales incluyendo astrocitos y oligodendrocitos, activan el área subgranular de la circunvolución dentada del hipocampo. Esto "tiene un gran potencial terapéutico para una amplia gama de trastornos psiquiátricos y neurológicos, incluidas las enfermedades neurodegenerativas", explica José Ángel Morales, investigador de la Universidad Complutense de Madrid y CIBERNED.

De hecho, durante cuatro años, los investigadores realizaron experimentos de laboratorio, tanto in vitro como in vivo, en ratones que, tras la ingesta de esta sustancia, mostraron una mayor capacidad cognitiva y obtuvieron mejores resultados en pruebas de memoria.

El té de ayahuasca en realidad se produce mezclando dos plantas diferentes endémicas del Amazonas, Banisteriopsis caapi (también llamada ayahuasca) y Psychotria viridis (también llamada chacruna o chacrona).

Los investigadores encontraron que es en particular un componente natural presente en la infusión de estas dos plantas, llamado dimetiltriptamina (DMT), el responsable de los efectos beneficiosos. Esta sustancia logra unirse a un receptor serotoninérgico tipo 2A, que entre otras cosas amplifica el efecto alucinógeno. Los investigadores, durante los experimentos, modificaron el receptor para que no tuviera efectos alucinógenos, lo que facilitó su administración a ratones para comprender los efectos en el cerebro y posiblemente facilitar su futura administración a pacientes humanos. Para estos últimos, de hecho, esta sustancia podría ser muy útil para enfermedades neurodegenerativas, patologías que ven la muerte de neuronas, siendo las más conocidas las enfermedades de Alzheimer y Parkinson.