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¿Cómo prevenir y retrasar la Esclerosis múltiple?

¿Cómo prevenir y retrasar la Esclerosis múltiple?

  • 3 de enero de 2020

La esclerosis múltiple es una enfermedad inflamatoria asociada con la pérdida de mielina, la capa protectora que rodea las células del sistema nervioso. Aunque el origen de esta enfermedad sigue siendo misterioso, las observaciones recientes sugieren que la obesidad y una deficiencia de vitamina D podrían favorecer su desarrollo.

En el cerebro y la médula espinal, los nervios están rodeados por una vaina protectora llamada mielina, que actúa como un aislante eléctrico para permitir la transmisión rápida de los impulsos nerviosos (hasta alrededor de 400 km/h). Por una razón desconocida, el sistema inmune puede en ciertos casos atacar esta mielina y la inflamación que resulta de ella causa la destrucción de esta capa protectora.

La pérdida de mielina hace que ciertas partes de los nervios se "desnuden", lo que ralentiza la velocidad a la que se propagan los impulsos nerviosos. Dado que estas lesiones (esclerosis) en las que no hay mielina aparecen como cicatrices endurecidas que se asemejan a "placas", esta enfermedad se ha denominado esclerosis múltiple (EM) o, en un lenguaje más especializado, esclerosis multilocular.

Investigan la remielinización del sistema nervioso

Los primeros síntomas de la enfermedad generalmente ocurren entre los 15 y los 40 años de edad y pueden variar según los nervios afectados. Los más comunes son una disminución de la visión, debilidad en una o más extremidades, problemas de equilibrio y hormigueo o sensaciones anormales en el cuerpo o la cara. El curso posterior de la enfermedad es muy variable, pero a menudo toma la forma de "brotes" muy repentinos donde los síntomas neurológicos pueden empeorar con bastante rapidez, seguidos de estabilización y recuperación más o menos completa. Cuando estas erupciones ocurren a intervalos regulares, el daño neurológico puede acumularse con el tiempo y conducir a una disminución gradual de la capacidad.

Factores de riesgo

La esclerosis múltiple afecta a más mujeres.

Los factores responsables de la EM siguen siendo poco conocidos. Sabemos que las personas de origen caucásico que viven en las regiones del norte tienen más riesgo de verse afectadas, en particular las mujeres (tres mujeres por un hombre). Por lo tanto, parece haber una predisposición genética a la EM, pero esta predisposición no puede, sin embargo, explicar por sí sola la aparición de esta enfermedad: los estudios indican que los factores externos deben intervenir absolutamente para desencadenar la reacción inmune anormal.

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Prevención de la esclerosis múltiple

Los estudios indican que la deficiencia de vitamina D puede ser uno de estos factores. Por ejemplo, la incidencia de EM es mayor en los residentes de regiones más alejadas del ecuador (y, por lo tanto, menos soleado) y varias observaciones sugieren que una ingesta reducida de vitamina D, así como los niveles sanguíneos de esta vitamina en por debajo de lo normal se asoció con un mayor riesgo de EM. La investigación ha demostrado que las personas que muestran los primeros síntomas de la enfermedad son mucho más propensas a ver que su condición empeora si tienen deficiencia de vitamina D (menos de 50 nmol/L).

 

Otro estudio sugiere que mantener un peso corporal normal también puede reducir el riesgo de desarrollar EM. Al calcular el índice de masa corporal (IMC) de 210 pacientes con la enfermedad, los investigadores han observado que las personas obesas a la edad de 20 años (IMC> 30) tienen el doble de riesgo. Se cree que este efecto es causado por un aumento en la hormona leptina, que activa varios fenómenos involucrados en procesos inflamatorios.

Factores protectores de la esclerosis múltiple

La EM es otro ejemplo de que uno puede nacer con genes que predisponen a una enfermedad, pero que el desarrollo de esta enfermedad sigue estando fuertemente influenciado por una serie de factores externos. En este sentido, mantener un peso saludable y una concentración sanguínea normal de vitamina D, por ejemplo, exponiendo la piel al sol durante 10-15 minutos al día en verano o tomando 1000 UI de suplementos en invierno, podría representar formas simples y prácticas para reducir el riesgo de ser afectado por la esclerosis múltiple.

Fuente: Munger KL et coll. Serum 25-hydroxyvitamin D levels and risk of multiple sclerosis. JAMA 296: 2832-8.