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Acalculia, la incapacidad para comprender los números

Acalculia, la incapacidad para comprender los números

  • 28 de octubre de 2020

Imagínate por un momento que no puedes entender números y cálculos tan simples como 2 o 2 + 2. Esta condición de las habilidades matemáticas, conocida como acalculia, fue descubierta por el neurólogo Salomon Henschen en 1925.

¿Y si te dijéramos que un área de tu cerebro es responsable de los cálculos matemáticos? Sería como tener una calculadora incorporada, ¿verdad? La acalculia es un déficit que afecta directamente la capacidad de cálculo debido a una lesión cerebral adquirida.

Los diferentes tipos de acalculia

La acalculia se puede dividir en dos grandes grupos según las capacidades afectadas y las áreas lesionadas. Por lo general, el hemisferio afectado es el izquierdo, responsable del razonamiento lógico. Asimismo, la clasificación de la acalculia dependerá tanto del área del hemisferio izquierdo afectada como del grado de afectación de las habilidades.

Acalculia primaria

La acalculia primaria es una falta de habilidades numéricas no relacionada con otros trastornos. Los pacientes pierden la capacidad de comprender conceptos digitales y, por tanto, de combinarlos.

Los principales errores se notan durante la ejecución de operaciones y de forma más abstracta, mediante el uso e interpretación de signos. Las lesiones están asociadas con el lóbulo frontal del hemisferio izquierdo. Este lóbulo se considera el conductor de nuestro cerebro. Es por eso que su alteración resulta en la imposibilidad de alternar conceptos matemáticos. Así podemos diferenciar dos síntomas concretos de la acalculia primaria:

  • Anaritmética: la incapacidad para realizar cálculos aritméticos.
  • Asintáctica: la pérdida del sentido informático.

Acalculia secundaria

La acalculia secundaria es el deterioro de las habilidades matemáticas en asociación con otros trastornos neurológicos. Así, la acalculia secundaria puede surgir de un déficit en el lenguaje, el espacio y las funciones ejecutivas en general. En resumen, podemos agruparlos en las siguientes subcategorías:

  • Acalculia afásica: Los defectos en el cálculo provienen de alteraciones lingüísticas. La incapacidad para comprender y codificar el lenguaje numérico resulta en una incapacidad para procesarlo.
  • Acalculia aléxica: se relaciona principalmente con problemas de lectura y reconocimiento de la simbología numérica. El paciente no puede comprender leyendo.
  • Acalculia agráfica: es la incapacidad para comunicarse y expresarse a través de la escritura. Dicho desorden no surge de la incapacidad para ejecutar el movimiento sino de la incomprensión del acto de escribir a nivel simbólico. Por lo tanto, el paciente no puede escribir números.
  • Acalculia frontal: esta es quizás la forma más común de acalculia. Está estrechamente relacionado con el trastorno por déficit de atención. Estos pacientes tienden a perseverar y, por tanto, a repetir los errores de forma sistemática. Esta condición se debe a la incapacidad de identificar errores y pensar en otras estrategias para lograr la solución.
  • Acalculia semántica: la persona afectada por este tipo de acalculia tiene dificultades para utilizar conceptos de relación. Un ejemplo claro sería la imposibilidad de asociar problemas matemáticos con las operaciones necesarias para su solución.
  • Acalculia espacial: esta es una anomalía del hemisferio derecho. La dificultad para realizar cálculos aritméticos está asociada con problemas en el procesamiento espacial.

¿Cómo se diagnostica la acalculia primaria?

Lo más importante es observar que los síntomas se manifiestan tanto de forma oral como escrita. La acalculia primaria es una pérdida del concepto digital. Esto a veces se puede confundir con diferentes síntomas afásicos. Es necesario verificar que el déficit se debe a la pérdida del concepto y a un error en la comprensión verbal de las instrucciones.

Primero, la resolución de operaciones numéricas requiere un plano en el que se integran varios conceptos matemáticos. Para resolver una suma, por ejemplo, debes comprender el principio de aditividad. Entonces, la mayoría de los problemas matemáticos requieren un razonamiento abstracto. La falta de inhibición en los síndromes exclusivos de la lesión frontal dificulta este proceso al dificultar la concentración.

Finalmente, la atención selectiva así como la integración secuencial necesaria para realizar operaciones digitales se ven interrumpidas por la más mínima integración de estímulos visuales y / o auditivos. Como mencionamos antes, el lóbulo frontal es el conductor del cerebro. Si tiene déficits, será más complicado disponer de la información de una forma que ayude a resolver el problema.